Wednesday, May 16, 2007

No se como llamarme, no me pusieron nombre arriba. No estoy muy altanto de lo que trato, cual es mi tema. Quizas sea una de esas columnas que se van abriendo paso al andar. O quizas una de esas que no llegan a ningun lado. Es triste pensar en eso, pero, resolviendolo cortoplasistamente, no gano nada haciendolo. No me estoy callendo bien, paresco una de esas columnas de auto-ayuda, en que habra estado pensando mi autor, si es que existe alguno claro, bueno todas las columnas lo saben cuando mueren. Pero retomemos el tema del nombre, quizas me pueda inventar uno, un titulo, algo que me distinga del resto de las columnas sin identidad. ¿Como lo habrá hecho Pablo Neruda?, ¿o Gabriela Mistral?, o el resto de individuos que se re-bautizaron con un nuevo nombre. ¿Como lo encontraron?, como pueden saber que de eso estan compuestos, que una vez que alguien los pronuncia estan abarcando un extracto de ellos. Ademas que una sola palabra tiende a ser muy global, poco especifica, es casi heretico el nombrar a alguien de alguna manera, ¿porque como podemos saber que ese nombre lo identifica?, que lo significa con el solo decirlo. Entonces solo uno mismo puede nombrarse, porque solo ésta puede aproximarse a lo que verdaderamente es, de lo que trata, por conocerse mejor de lo que el resto le conoce a él mismo. Es por ello que si bien inventa un titulo que le guste, que le suene agradable y se identifique con este, puede que no sea completamente acertado, porque a la larga, si bien lo que nos conocemos más somos nosotros mismos, supuestamente, nunca terminamos ese proceso. En fin, no soy una columna rota, asi que me despido: chao.